Santillana: Keiko debe jubilar en masa a toda la vieja guardia (Opinión)

marzo 28, 2017

Keiko lidera las encuestas, pero eso no asegura nada. Ella representa el populismo de derecha que los grupos empresariales siempre soñaron (ojo, no digo derecha, pues eso no existe en el Perú), pero que traicionaron en las últimas elecciones para irse con el “dream team” de PPK.

Keiko debe entender que los sectores populares que la apoyan (que eran la base social sobre la cual se construyó el proyecto Izquierda Unida, que por su fracaso se cambiaron de bando) no son los mismos que encumbraron a su padre.

keikoEn su momento exigían que se acabe con el terrorismo y la hiperinflación para dar lugar a la inversión que les provea de servicios públicos y la prosperidad esquiva. Eso se hizo, por eso la lealtad.

Hoy esos sectores populares han accedido al mercado, tienen mejores ingresos familiares, consumen mejores productos y servicios (aunque tienen que aprender sus derechos como consumidores y, más aún, sus derechos como ciudadanos), son emprendedores y quieren que el Estado no sea un estorbo para sus iniciativas. Pero, por otro lado, cumpla con proveer seguridad ciudadana, administración de justicia y ser el fiel de la balanza entre los diversos intereses en la sociedad. Vale decir, que se hagan las reformas que su padre -por cálculo político- dejó de hacer en su segundo gobierno.

Luego de entender quién es su consumidor, ella debe romper definitivamente con el pasado. Eso significa, sacar del escenario a “toda la vieja guardia”, darles gracias por los servicios prestados para jubilarlos en masa.

Debe presentar un equipo técnico renovado y dejarse de declaraciones oportunistas que desdice su entendimiento de la economía de mercado (su oposición a la Ley Pulpín, su posición populista ante la rebaja de aranceles, la eliminación de la banda de precios, meterse en salvar La Oroya o potenciar Petroperú). Debe dejar de lado al par de lapas que se le han pegado y no la dejan pensar ni ver con sus propios ojos. Debe entender que su padre está preso por delitos. El balance de lo bueno y lo malo que hizo en su gestión lo discutirán los historiadores (hoy muy cerca de los hechos) o lo debatirá con San Pedro. Solo así se pasará del “neofujimorismo” a los “populares”.

 

MIGUEL E. SANTILLANA Instituto del Perú-USMP