Perú debe duplicar número de plantas de tratamiento de agua

marzo 28, 2017

Pocas escenas son tan bucólicas como la del campesino, quien bebe con alivio el agua del río. Quizás es una de las imágenes más representativas sobre el valor de los recursos hídricos. No obstante, no forma parte de nuestra realidad, porque los ríos del mundo están en su mayoría contaminados y, según las Naciones Unidas, esto se ha incrementado en los últimos años.

aguaUna de las causas de esta problemática hídrica es la falta de tratamiento de aguas residuales, cuya descarga en los ríos se ha elevado en las recientes dos décadas. Así, las aguas residuales son el tema central de la agenda que promueve cada 22 de marzo el “Día Mundial del Agua”.

Y es que , después de más de dos décadas de celebrarse esta fecha a nivel mundial, por primera vez las aguas residuales y su aporte a la sostenibilidad de los recursos hídricos son valoradas. En Perú, los estudios de la OEFA revelaron en el 2012 que de los más de dos millones 200 mil metros cúbicos de aguas negras generadas en Perú, el 68% no recibe tratamiento.

Tal contaminación afecta al mar, al medio ambiente y la salud pública, generando enfermedades como el cólera, la hepatitis, polio, diarrea, etc. Vale resaltar que, en los últimos años, hubo un notorio incremento en el tratamiento de las aguas residuales en el país.

Entre los proyectos más emblemáticos destacan las plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) de La Chira, con la que se ha alcanzado cerca del 100% de las aguas residuales tratadas en Lima; y La Escalerilla, en Arequipa, distinguida por ser una de las más modernas en Latinoamérica y ser capaz de producir lodos provenientes del agua residual, que una vez tratados y deshidratados, se convierten en abono.

Actualmente, según la Superintendencia Nacional de Saneamiento (Sunass), hay 173 PTAR construidas y en operación en Perú. Y la capacidad hidráulica de estas plantas alcanzaría los 29,600 litros por segundo, lo que equivale a 15,8 millones de habitantes, considerando el aporte per cápita de 162 L/d.

A modo de ejercicio, y basándonos en estos cálculos, se necesita duplicar este número de PTAR para tratar todas las aguas residuales que se generan por la población peruana en su totalidad. Y considerando que, en base a los costos calculados por el Banco Mundial, para construir una planta de tratamiento de aguas negras se requieren cerca de US$ 1,500 millones para atender al porcentaje restante de peruanos, cuyas aguas residuales no han sido tratadas.

La cifra es alta, pero menor de lo que cuesta revertir los efectos de las aguas contaminadas en la salud de la población peruana no atendida con este servicio. Ya hay cálculos que afirman que el costo de tratar enfermedades a corto y largo plazo puede triplicar, lo que se invertiría en construir nuevas PTAR para atender a la población expuesta a esta contaminación.

Motivos hay varios para acometer esta necesidad; sin embargo, hay que poner especial foco en soluciones integrales, como la reutilización de las aguas residuales, a las que una vez tratadas se les puede dar múltiples usos. Verbigracia, en la industria (torres de refrigeración), en riego para agricultura (se evita también el uso de fertilizantes), en riego de jardines, en fuentes ornamentales etc.

Con este tipo de prácticas, incrementaríamos la disponibilidad total de recursos hídricos, evitaríamos la extracción de aguas subterráneas, mantendríamos los caudales ecológicos de agua, garantizaríamos el suministro de agua de riego en época estival y reduciríamos los vertidos directos de aguas residuales al medio.

Por ello, es necesario impulsar, a medio y largo plazo, acciones informativas y de concienciación sobre los beneficios que conlleva la reutilización de aguas, fomentando la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica de los sistemas de reutilización, estableciendo modelos de financiación que fomenten la reutilización sostenible de aguas, etc.

Escribe: Christian Gavila Raehmel. Gerente General de Acciona Agua