Palmas magisteriales: Súperdocentes en vitrina

abril 4, 2017

Héroes anónimos de la docencia enfrentan toda suerte de adversidades –geográficas, climáticas, burocráticas y económicas- para sacar adelante a cientos de miles de niños, sin más recursos que su punche, vocación y generosidad.

CoquitooMientras el profesor Moisés Rengifo Vásquez, surcaba las aguas del río Ucayali en un viaje de ocho horas, a bordo de su peque-peque, para dirigirse a la escuela unidocente de la comunidad  de Santa Rosa, tuvo una inspiración: La mejor educación que debían recibir los alumnos de las etnias  Ashaninkas y Shipibo, no eran las clásicas de tiza y pizarra en español. No, ellos necesitaban recibir una instrucción que llevara al aula sus actividades de la vida diaria.

Así construyó una metodología de enseñanza focalizada en conocer los recursos propios y la autosustentación… y en su propia lengua aborigen. Su éxito fue tal que con el pasar de los años tuvo que recorrer, ya en calidad de supervisor, decenas de caseríos en Ucayali, Alto Amazonas y Putumayo, hasta conformar la red Samiria, que incorpora hoy a decenas de otros maestros que aplican las experiencias de los estudiantes y las comunidades nativas a la enseñanza.

Otro docente peruano impresionante es Everardo Zapata, creador nada menos que del libro “Coquito” (¿quién no lo recuerda?),  mediante el cual millones de escolares peruanos y de otros países han aprendido a leer, al punto que el texto es utilizado hasta hoy y se ha convertido en uno de los más leídos del mundo.

Así, como Rengifo Vásquez y Everardo Zapata, existen miles de verdaderos héroes de la docencia, quienes a fuerza de pura vocación y creatividad, han sacado adelante a decenas de miles de niños, hoy convertidos en profesionales productivos,  para lo cual han tenido que vencer toda suerte de adversidades geográficas, burocráticas, desastres naturales y hasta el terrorismo –en costa, sierra y selva para vencer la adversidad- para lograr su único propósito: formar jóvenes de bien, que lleguen a ser líderes positivos, en beneficio de sus comunidades y del país.

¿Y qué hemos hecho para reconocer la labor de estos destacados maestros? Para responder esta pregunta, conversamos con la a directora de Promoción del Bienestar y Reconocimiento Docente del Ministerio de Educación, Flor Blanco, quien señala que el Estado busca denodadamente “poner en vitrina” a estos súperdocentes, a través de las Palmas Magisteriales.

¿A quiénes se busca reconocer con las Palmas Magisteriales?

Las Palmas existen desde 1945. Al principio se crearon los grados de caballero, documentador, primera clase, segunda clase, etc. Desde hace 20 años se impusieron los tres grados actuales: Educador, maestro y amauta. En ningún caso uno es más que otro sino que se reconocen temas distintos El educador es exclusivamente un docente de aula con 15 años de servicio en el aula, que haya promovido la inclusión y que sean intachables a nivel local y de la comunidad educativa.

El premio al Maestro, se abre para docentes y otro tipo de profesionales, pueden ser postulados periodistas, sociólogos, educadores, filósofos, cualquier profesional que haya contribuido a la educación. El grado de Amauta se otorga a personas destacadas que han contribuido a la educación y son reconocidas a nivel nacional e internacional. Esos son los más conocidos, como Jorge Basadre (1963), Ricardo Palma (1963), Raúl Porras (1965), María Rostorowski (1990), Julio C. Tello (1965), Julio Ramón Ribeyro (1998), Leòn Trahtemberg (2001) y un largo etcétera, profesionales con producción impresionante y ética intachable.

No obstante son los educadores quienes realizan la parte más dura y abnegada de este trabajo

Sí, son nuestro principal grupo de interés, queremos llegar a estas comunidades para que los postulen. Hay profesores en la selva que han hecho cosas maravillosas como instaurar la educación inicial, trabajar con colonos y nativos. Existen centenares de niños que llegan a ser profesionales contra toda adversidad gracias a un profesor, tenemos cartas preciosas que presentan a los candidatos en base a sus experiencias personales.

¿Cómo acreditan la solvencia moral?

No deben tener cuestionamientos, el primer filtro es la organización que los presenta, luego investigamos si tienen sanciones, procesos judiciales, Internet, llamadas a terceros, etc. y se pone en consideración del Consejo. La Dirección Regional de Educación hace el primer filtro  y envían a la Comisión Nacional de Educación ocho expedientes por departamento: cinco de educador y tres de maestro como máximo, pueden ser menos. Cuando llegan a la Comisión Nacional se vuelven a revisar todos y esa calificación se lleva al Consejo Nacional, integrado por la ministra del sector, viceministros, secretario general, representantes del Consejo Nacional de Educación y también dos amautas de los últimos tres años anteriores como invitados de honor. Son nueve miembros.

¿La meritocracia ha cambiado la mecánica de las Palmas?

Sí, Palmas Magisteriales busca revalorizar la docencia. Pocos valoran a los profesores de aula, por eso ahora hay una estrategia de asegurar que la carrera sea meritocrática para darle valor a los buenos docentes. Que entren los mejores en evaluaciones y desempeño en el aula. Mucho tiempo no ha habido meritocracia y así la cosa no funciona, ahora queremos atraer talentos desde el colegio para que sean maestros, porque no muchos chicos talentosos quieren serlo pero hay vocación que es el activo más importante. Antes se les daba las Palmas a los que ayudaban a ampliar la cobertura escolar hoy se premia más a los que están preocupados en educación especial, inicial, poblaciones indígenas o nativas, las Palmas van acorde con los tiempos.

Flor BlancoEl caso Borea

Juan Borea Odría, ex director del colegio Héctor de Cárdenas, acusado por 15 ex alumnos de haber utilizado sus pies para masturbarse, devolvió la distinción Palmas Magisteriales, otorgada por el Ministerio de Educación (Minedu) en el 2008. Flor Blanco no esquiva el tema.

¿Como Juan Borea pudo pasar los filtros y recibir las Palmas magisteriales como Amauta?

A  Borea le dieron las Palmas hace diez años. Entiendo que pasó los filtros y el tema recién se ha conocido. Ahora utilizamos más herramientas de calificación y verificación. Es una lección para ser más rigurosos con los filtros para que estén realmente los mejores en vitrina, es por eso que no necesariamente damos las 40 condecoraciones, hay que revisar bien los perfiles y aprender la lección de lo ocurrido con Borea, hay que perfeccionar los instrumentos, redoblar esfuerzos.

¿Cómo va este año en términos de convocatoria?

La emergencia por las lluvias y huaicos nos ha complicado porque la convocatoria termina el último día de abril, pero igual esperamos tener un número idóneo de candidatos. Las calificaciones terminan en julio y el Día de Maestro se entrega. Aquellos profesores que destaquen ante este desastre nacional pueden ser presentados el próximo año. Esta contingencia va a requerir mucho esfuerzo, sacrificio y creatividad de los profesores en zonas de emergencia, quienes ven afectadas su propia familia, su comunidad y deben encima sacar adelante a los chicos.

¿Quiénes están en temas polémicos, por ser políticos o activistas de alguna causa controversial, pueden obtener las palmas?

Nadie está vetado, todos pueden participar y si tiene los méritos se les puede otorgar Las Palmas si han aportado a la educación. Hay que reforzar que la idea que somos la propia sociedad civil los que debemos reconocer a los buenos profesionales para ponerlos en vitrina. ¿Conoce alguno que las merezca? Postúlenlo, el procedimiento es fácil.

 

Dato. Para Postular a un candidato a las Palmas Magisteriales, se debe ingresar al portal www.Minedu.pe/Docencia/Reconocimiento/PalmasMagisteriales. Luego descargar la ficha requerida, completar los datos y presentarla en la DRE.

CIFRA. 40 personas pueden recibir cada año las Palmas Magisteriales: 20 educadores, 15 maestros y 5 Amautas.