LA HORA DEL PLANETA – ENTRE LA PAZ Y LA GUERRA

abril 18, 2017

entre la guerra y la paz

ESCRIBE: MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ MACKAY
Internacionalista.
Presidente del IPEDIRI

El mundo ha venido acusando un estado de tensión internacio­nal en las últimas horas solamente comparable a la incer­tidumbre vivida en el globo en 1963 durante la crisis de los misiles entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. La diferen­cia con aquel episodio son los años transcurri­dos que han permitido un desarrollo nuclear inima­gi­nable, que solamente sospechar la in­minencia de una tercera guerra mundial sería el fin de la humanidad o, si prefiere, el punto de quiebre de la involución de la sociedad internacional. Ningún afán alarmista debe imperar en estas líneas. Solo el análisis del comportamiento de los actores visibles de las Relaciones In­ternacionales, la ciencia que estudia los fenómenos y procesos de carácter inter­nacional que tienen impacto en el com­portamiento del mundo y que, en gran medida, van decidiendo el decurso de la humanidad.

Los recientes sucesos en Siria, donde el régimen del dictador Bashar al-Assad ha sido imputado responsable de lanzar gases tóxicos contra poblaciones civiles en la idea de que lo hacía contra gru­pos rebeldes o terroristas, y la reacción estadounidense decidida al margen del derecho internacional a bombardear una base militar del Gobierno sin consenti­miento del Consejo de Seguridad de la ONU, así como la inesperada acción aé­rea de EE.UU. de lanzar una las armas más mortíferas con que cuenta sobre posiciones del Estado Islámico en Afga­nistán, uno de los países, junto a Pakis­tán, que cuenta con la mayor cantidad de terroristas en el planeta, en la idea de neutralizarlos, han terminado por llevar a Washington y a Moscú, como siempre actores exógenos de los problemas di­rectos de esa región, a determinarse en una suerte de rivalidad que por supuesto en nada se parece a la que sostuvieron en los tiempos de la Guerra Fría. Pegado a estos sucesos yace la amenaza perma­nente que representa el régimen de Kim Jong-un de Corea del Norte que no cesa de anunciar la inminencia de un ataque contra su mayor enemigo, Corea del Sur, y EE.UU., el verdadero actor al que van dirigidas las amenazas del Pyongyang.

La nota completa en su Revista Velaverde edición número 197.