GRITO DE GUERRA

abril 18, 2017
donald trump - guerra siria

En apenas siete días hemos asistido a una peligrosa escalada bélica que ha puesto en vilo al mundo entero. Fue una semana nada Santa.

El pasado jueves 6 de abril, Donald Trump ordenó el ataque con más de medio centenar de misiles a objetivos militares en territorio sirio en represalia por el uso de armas químicas con­tra la población civil ejecutado por el gobierno de Bashar al-Assad. Setenta y dos horas después, el jefe de la Casa Blanca autorizó el despliegue de una flota conjuntamente con un portaaviones a la península coreana ante la amenaza de Corea del Norte de in­sistir en sus provocaciones y “ensayos” con armas nu­cleares.

El pasado jueves 13, la Fuerza Aérea norteamericana lanzó la denominada superbomba contra un sistema de túne­les y cuevas al este de Afganistán que servía como guarida al ejército del Es­tado Islámico. El impacto y estruendo de la también llamada “madre de todas las bombas” (MOAB en inglés) removió los cimientos de la paz mundial. Was­hington había hablado claro y las re­percusiones de su decisión militar no se hicieron esperar; para muchos analistas los vientos de guerra han comenzado a soplar y con preocupante intensidad.

la madre de todas las bombas

EN LIMA

Horas después de que objetivos sirios fueron impactados por 59 misiles To­mahawk (ver infografía, pág. 7) como respuesta al ataque con armas quími­cas que dejó una centena de muertos, entre ellos 20 niños, y por quienes la administración de Trump respon­sabilizó al Gobierno sirio, en Lima, el presidente Pedro Pablo Kuczynski se pronunció a favor de la decisión de su homólogo en la Casa Blanca.

“No olvidemos que hay la sospecha de que el presidente al-Assad ha usa­do venenos químicos, ha matado a un montón de chicos. Eso debe parar, no es la primera vez que lo hace. Entonces, tenemos que terminar. Y del otro lado está Corea del Norte que manda misiles cerca de Japón, tiene al mundo medio espantado”, sostuvo en un programa matutino de RPP.

La nota completa en su Revista Velaverde edición número 197.